Quijote
!Oh alma mía que indomita luchas!,
que buscas el sino de tu alma,
que certera tu esperanza en oasis de desoladas
ansias busca,
Y te ofuscas cuando el fresco sabor del amor
tus labios a la distancia toca,
y cual beduino enamorado levanta sus tiendas,
y camina como dando vueltas en tierra seca,
Vestida mi alma de negro deambulo,
camino en el día,
y en mis noches solo susurro,
como quijote sin pensamiento
s,
sin la esperanza de encontrar en mí camino molinos de viento,
solo la ilusion obscura de tus ojos,
de petalos rojos en tu pecho,
de rios de aguas manando de tu boca así como Moisés
hallo fuentes al tocar la roca,
!Oh alma mía peregrina enamorada!,
tus hombros cargados de ansias desesperada
s,
!larga jornada la tuya!,
beduino del desierto,
todo un quijote del desencanto.
Luis Guillermo Legrand



