AMADA, DULCE AMADA
I
Sé que no tienes que estar aquí
contagiándome de tus noches,
intoxicándome de tus pasiones
haciéndome que te ame así...
II
Pero siempre estas allí
regando con tus aguas mi vida,
creando la mas tierna melodía,
un ciclón de emociones en mi.
III
Sé que si te vas... no he de morir;
¿acaso muere sin primavera la rosa?
¿o sin su rojo vivo es otra cosa?
no he de morir... mas, ¿con que fin vivir?
IV
¡Ven!, que quiero cultivar el fruto sensual en tu alma,
sinfonías en movimiento hasta el venir del alba
con besos que tornen tu piel, tus caricias, tus miradas
fogosas, efusivament
e descontrola
das...
¡Oh mi amada, dulce amada...!
HUGO DANTE TORTORELLI



