DioramaLa noche se derrama en un Azul apenas perceptible, bajo los grises tonos de la contaminación y un cielo nublado; las horas no perdonan y se pierden como los días de mi calendario en el valle de los recuerdos, en mi soledad.
El mundo se quedo afuera, congelándose en el frió, mojándose con la lluvia, y Yo estoy aquí, como una caricatura inanimada en mi cuarto; me asentaría bien un café, pero una Coca-Cola fue lo único que encontré, tal vez una melodía que se desprenda de mi radio, disperse la neblina desolada que flota sobre mi; pero dejaría de escribir por entretenerm
e, y eso no seria bueno, ni para Ti, que no tendrías nada que leer; ni para mi, que moriría si no escribo. Mis ojos se ahogan en lágrimas cuando no escribo, y me muero cuando no puedo leer, sin embargo, vivo trabajando por necesidad, y me lleno de furia por esto, pero la vida cuesta, y el viento no me alimentara. El tiempo no perdona y nada mas...
No hay sentido, todo es triste, no hay acaricias, no hay besos, ni abrazos; Tu no estas y me lamento, no lloro, pero podría. El vaso que contiene el liquido color ámbar de la Coca-Cola se pierde al quedar casi vació, que importa, una botella No Retornable esta casi llena, esperándome, odiándome. La ultima puerta en mi imaginación se cerro, y me quede afuera, como el mundo, mojándome y temblando de frió; y mis anhelos se quedaron en mis bolsillos y mis deseos... que decir de ellos, se echaron a correr al no encontrar eco; ni en la catacumbas de Santo Domingo hay tanto frió como ahora, ¡Diablos! ¡si te tuviera aquí, conmigo, te contaría y diría, lo que a veces no te puedo decir...! ¡Eres mi estrella y nada mas...!
Busco en los cajones de mi escritorio, que soporta la embestida de mi terquedad; busco debajo de la cama y solo oscuridad; asomo por la ventana, nada, absolutamen
te nada; corro al patio, nada existe; Tu no estas, ni aquí, ni allá, y ahora, ahora solo me lees, que felicidad y nada mas...
Los libros no me hablan de Ti, están cansados, no hablan, solo expresan; se perfilan al infinito con la luz de mi lámpara, que importa, no me entienden, Yo si, por eso los compre, que amistad la de los libros y Yo... ¿No crees?
Cierro los ojos, y viajo al rincón de mi cuarto, ¿Y que veo? La silueta de mi cuerpo
... solo

, viviendo, sintiendo, expresando, hablando con los dedos, como una Diorama entre la realidad y mi cuarto, Diorama de tristeza. Veo el tumulto desorganiza
do de papeles, libros, polvo, soledad, todo un mundo sobre mi escritorio, como si un huracán de sensaciones declarara una guerra ante mi falta de expresión, todo esto comprometid
o con un ambiente silencioso, dando vida a mi alma; ya lo dije... si no leo, me muero, si no escribo lloro... ¡Dios mío, quitame lo que quieras, mas no mis ojos por favor...!
Una calle; una calle deseo, solo una calle pido, y nada mas... si tan solo fuera una calle lo que nos separara, seria muy feliz, eternamente feliz y nada mas... por que seria fácil cruzar una calle, asaltar un silencio en la oscuridad nocturna del manto de estrellas, pero no, nos separa un tiempo, una distancia, el mundo... y no se que mas.
Fui a la cocina por mas refresco y unas galletas, unas con “Chispitas de Chocolate” y mientras las boronas de las galletas caen en mi pantalón recuerdo al Señor Poe y a Maupassant.
.. ¡No se que tienen que ver las galletas con dos grandes personajes de la Literatura.
..” pero en fin, llegaron a mi mente y nada mas...
Me imagino al Sr. Poe, cruzando las calles, borracho y perdido, mientras los periódicos publicaban uno de sus mejore poemas... “El Cuervo” o al Sr. Maupassant, delirando y gritando en una hospital siquiátrico mientras sus obras eran leídas con satisfacción por medio mundo; que ironía, que falta de comprensión; después de muertos la sociedad los hace famosos y en su vida solo viven la miseria y nada más. Y lo digo sin avergonzarm
e, por que percibo que nace de un profundo sentimiento de lastima y de ternura, estos dos grandes hombres, borrachos, pobres, perseguidos, parias, me agradan mas que, tranquilos y virtuosos, un Batman o Spiderman, diría de ellos y de una clase especial de hombres lo que la filosofía humana de nuestro mundo dice... “Los hicimos sufrir. Los destruimos” se podría escribir sobre su ultima morada, su tumba: «Todos Ustedes, los que hubieren tratado ardientemen
te de descubrir las leyes de vuestro ser, los que habéis aspirado al infinito y cuyos pisoteados sentimiento
s han tenido que buscar alivio en la locura; rogad por ellos. Ahora su ser elevado, purificado, abunda sobre los seres cuya existencia ellos entreveían, pedir por ellos, que ven y saben, ellos intercederán por nosotros, y nada mas...»
Y Yo, ¿Yo que? Yo nada, aquí, títere inerte, fuego profundo y sellado al mar, silueta perdida, sombra sin sentido... ¿por qué? por que me faltas Tú y nada mas... mi consuelo llega al auxilio... “Recuerda, recuerda Dan... ella después de que escribas te leerá y nada mas... espera, y espera, tal vez también te quiera escribir y nada mas...” ¿Lo harás? ¿Me escribirás? ¿Recordaras que un loco poeta a un paso del abismo de locuras te espera? ¿Lo sabrás? ¿No me olvidaras?
Mofa, soy una mofa sin Ti, soy llanto, soy tristeza, una quimera, no soy nada, y si la nada tiene sentido, entonces soy menos.... un quejido, como un lamento del viento, como un silbido nocturno es lo que siento, y lo percibo, con miedo, miedo a que me abandones, miedo a que ya no me escribas, ¿Qué escribiré si ya no estas? ¿A quien le escribiré si te vas? Nada y a nadie y nada mas...
La vida, la vida es normal, solo normal, el ser humano la hace especial, la alimenta o destroza; pero la mía, mi vida se deshace, se acaba, se apaga, solo cuando estas conmigo en mis pensamiento
s el dolor parece cesar, y la vida es eso, vida, vida profunda y con sentido...y cuando conmigo estés, solo ternura viviré y nada mas...
Si me gustara el vino, mil copas posarían en mi escritorio; si el cigarro fuese mi gusto, mil colillas abundarían en un cenicero, en una atmósfera llena de un humo azulado; pero como la vida es diferente, solo Coca-Cola bebo, con unas ricas galletas y

, solo

; esperando que tus delicadas manos me acaricien, que tus dulces labios me besen, que tus ojos, tus ojos que tienen un especial fulgor en su brillo no me pierdan y que tu corazón, al ritmo de la lluvia, lata junto al mío, muy pegado al mío, para vivir durante una eternidad encerrada en unos cuantos momentos y nada mas...
Dan



