Lucero blanco del alba,
que por ti yo me despierto,
a un frío sueño de hadas,
pues entre mis manos te tengo.
Quiero junto a mi alma,
el calor de tus adentros,
que de tu corazon escapa,
sentirlo en cada momento.
Pero todo sueño acaba,
y este no puede ser menos,
de repente te encarnas,
me gustaria estar muerto.
Muerto,por fin en calma,
libre de sufrimiento,
fruto de tus miradas,
que no comparten mi secreto.
Secreto de estar por casa,
sólo de puertas adentro,
ya que si a ellas pasara,
fuera se oiría un revuelo.
Que con su frágil masa,
para ocultar su miedo,
atacan blandiendo espada,
los que no son como ellos.
Secreto que nos separa,
en cualquier lugar y momento,
aunque la esperanza no acaba,
pues puede arreglarlo el tiempo.



