Te presiento y me das miedo.
Yo, espíritu puro y libre, adorno tributario,
Desde mis atardeceres amarillento
s,
Temo necesitarte mas de lo necesario.
Arboleda sombría , y savia al viento.
Disuelta en la distracción de mundos oníricos
Me he anegado
inquiriéndote minutos
de vivencias auténticos.
Te presiento y me das miedo.
Arrastrada a una atmósfera irreal
He intentado olvidarte, tu bien lo sabes.
Muchas veces .
Arrojarte en lo mas profundo del pozo del olvido
Y bien es cierto que a veces hasta lo consigo.
Mi alma distinta bajo tu dominio,
Se ha sometido
a los soterrados anhelos del subconscien
te.
Buscando en tu voz el amor eterno y seguro.
Me nutro de repertorios
de sensaciones y esperanza ilusorias,
Para conjugarlas de forma sutil y cuidada
todas a las vez; y luego de una en una.
Te presiento y me das miedo.
A veces sereno, otras intranquilo
Sintiendo como tu aplomo y lealtad
de tal signo se ha desvanecido
.
Te presiento y me doy miedo
Me atas con tus palabras a la cadena del cariño
Paloma libre e insensata
Mi alma a la tuya se ha rendido.




