El sonido de una lágrima.
Una lágrima suena
Como los ecos de un beso
En el alma
Y los retumbos de una caricia
En el corazón.
Una lágrima no sabe a agua,
No sabe a sal…
Una lágrima sabe
A un ocaso en el mar.
Una lágrima sabe
A la pasión devorando
Las carnes encrespadas
De los cuerpos que se aman.
Una lágrima es amor,
Una lágrima es vida…
Es sanación.
Una lágrima desvía
La crudeza del corazón,
La dureza de las almas
Y le da al sufrimiento sazón.
Cae una lágrima
Y se oye gritar a un corazón.
Se oye reírse a carcajadas
A un travieso llamado dolor.
O a una tierna temerosa
A la que alegría llamamos.
Y ambos

en el patio
De una casona llamada amor.
¿Qué se oye con una lágrima?
Eso solo lo sabe Dios.
¿Se oirá a un llamado de auxilio?
¿Se oirá a ardor de vacío?
¿Se oirá a frescura de victoria?
¿Se oirá a calor de amor?
Un enigma de poetas,
Un ansia en los versos…
De bohemios, dolor de cabeza
Y lo sabe sólo el universo.
Un enigma de poetas,
Objetivo en poemas.
Yo he oído como suenan:
Suenan a mar,
Suenan a sol,
Suenan a noche…
Suenan a amor;
Suenan a cerezas,
Suenan a dolor.
Suenan a caricias,
Suenan a besos,
Suenan a cariño,
Suenan a ternura…
A suave pasión y dulzura.
Suenan a vida,
Suenan a muerte.
¡Son lagrimas, señores!
¡Suenan a Dios!
(abril 27, 2007)



