GRACIAS POR ENCENDER MI CUERPO
Atando nudos construí un sueño.
Y tras los nudos que reflejan mis perdones.
Se resuelven en música celeste…
Todos los momentos que llevo dentro de usted.
Como te secaba los labios la sed de mis besos.
Como se te inflaban las nasales con tremendo suspiro.
Como parpadeaban tusa ojitos en señal de tu amor.
Como ardía tu piel y gritabas sin voz:
Que tu cuerpo sin marcas lo entregas a este amor.
Nunca hubiera imaginado:
Que al negarme tu mano… Me decías abrázame mi amor.
Ni que al voltearla mirada; acepto tu amor.
Ni que al salir corriendo; sígueme hasta algún sitio mejor.
Ni que al levantar tú cabello; era unas gracias por encender tu cuerpo con mis versos.
Ni que comerte las uñas; era por la impotencia de regalarme en vivo
uno de tus deseos…Un beso.
Ahora entiendo todo lo que cantabas desde adentro…
Ahora entiendo todo lo que me diste…
Quizá sea tarde pues ya te fuiste.
Por eso temo despertar de este recuerdo, hecho por ti sueño.
Y sin temor a herirte, quiero decirte antes de morirme; aquel verso que nunca dije.
“Gracias mi amor, por encender mi cuerpo con tus versos”



