Dejame pensar que te tengo,
por unos segundos,
por algo más de un suspiro
pero mientras se que te marchas
deseo que lo hagas, no te quiero.
Amaneció día de tristeza,
de inexorable anhelo,
a fragancias que se marchan
a esos ojos que hoy pierdo.
Y tal vez mañana tu regreses,
pero ya no valdrá consuelo,
pues tus infinitos ojos
ayer deslumbraro
n mi cielo,
hoy Lloverá en los mios,
les dirá el corazón que no te tengo.
Ayer no me quisiste,
hoy tampoco lo espero
si tal vez mañana lo haces,
recordaré que olvidarte quise
que tal vez despunte el sol,
pero no el tuyo, sino en mi cielo.



