UN PALMO MÁS ABAJOAnte el coloreado papel
de un mapa terráqueo
a menudo me pregunto
cómo sería mi vida
de haber yo nacido
un palmo más abajo.
Si yo hubiera nacido
un palmo más abajo,
tendría una legión de moscas
pululando por mis labios.
Llevaría el vientre hinchado
de no probar bocado,
y sería una boca más
entre un montón de hermanos.
Si yo hubiera nacido
un palmo más abajo,
caminaría descalzo.
Mi piel sería negra,
cobre, quizás mestiza…
y mi triste mirada
sería el reflejo
del futuro que me espera.
Si yo hubiera nacido
un palmo más abajo
posiblement
e tendría sida,
peste, malaria o fiebre amarilla;
y mi esperanza de vida
sería tan corta
como escasa mi alegría.
Sin embargo,
yo he nacido un palmo más arriba,
sobre la línea del ecuador
de un atlas de geografía.
Por ello soy blanco -aunque bronceado-
huelo bien, y estoy sano y aseado.
A veces como demasiado
y he de ponerme a dieta.
Y mis trajes y zapatos
-¡faltaría más!-
son siempre de marca y etiqueta.
Por nacer un palmo más arriba
me desplazo en automóvil a diario.
Tengo Internet, pc, motocicleta,
una mujer hermosa,
y una casa solariega;
y cuando regreso cansado a casa
después de mi trabajo,
siempre hay un plato esperando,
sobre el mantel de mi mesa.
La vida es una lotería
que reparte la suerte a ciegas.
Si yo hubiera nacido
un palmo más abajo
daría media vida
por la esperanza que se divisa
ante la proa de una patera;
o peor aún, quizá ya no viviría…
ni estaría

relajado
los versos de este poema.
Y…,
sabiendo que pese a todo,
yo no seré mejor hombre por ello,
sí quiero dar gracias al cielo
por haberme permitido
nacer un palmo más arriba,
sobre el mapa coloreado,
de un atlas de geografía.
--oOo--