REDENCION
Con gran mansedumbre y resignación,
vas paso a paso escalando la cumbre,
abrazas con ternura esa cruz de redención,
¡ Oh! Noble sacrificio, obediencia sublime.
Tu diáfana mirada invita al perdón,
a olvidar los rencores y la venganza pretendida,
es un llamado de amor y reconciliac
ión
que arrebata de la mano la espada blandida.
Tu que eres Rey, con humildad nos haz servido,
en tu inmensa misericordi
a nos hemos refugiado
y a pesar de nuestras maldades el pecado haz redimido,
para que dobleguemos el corazón y enmendemos el pasado.
Eres manantial de vida eterna,
noble pastor que apacienta sus rebaños,
rebosan de pastura tus praderas
y de inmaculadas aguas para saciarnos.
Tú eres mi Rey y yo te adoro,
el único digno de adoración y alabanza,
no puedo poseer mayor tesoro,
y tu perdón es mi única esperanza.
Autor: Victor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA)



