Hace tres años que se fue
y su adiós aún lastima mi alma.
Hace tres años que no sé
lo que es la calma.
Vivo encerrada
en un mundo invisible a los ojos humanos
sin ella mis sueños son vanos
y mi valor es nada.
Hace tres años que no me reflejo en sus ojos
que no veo su linda sonrisa
que no soy causa de sus enojos,
el mismo tiempo que el dolor
me tiene en la cornisa.
Desde que ella no está hace tres años
mi vida se ha complicado
me he convertido en un ser ermitaño
la esperanza la he sepultado.
No me siento ni de aquí ni de allá
desde hace tres años...
... sólo quiero abrazarte mamá.



