No quiero perder la esperanza,
De encontrarte,
Merece la pena volver y volver,
A intentarlo una y mil veces.
Tu corazón,
Me robaste el corazón,
Tus palabras me enseñaron,
Que aun se podía creer en el amor.
Siento tu ternura,
Tu mirada angelical,
En esta distancia,
Donde tus palabras me acompañan,
Mitigan el dolor de esta distancia.
Una luna indiscreta es testigo,
De esta noches donde pienso en ti,
Donde he llorado, he reído,
Y esas ganas de posarme ante ti,
Para besarte una y otra vez.
Espinita clavada en mi corazón,
Que mata de dolor,
Extraño tanto tu presencia,
Me duele tu ausencia,
Que mi alma anda entre tinieblas,
Buscando tú presencia.
Pido a la luna que me regale tu presencia,
Para que lo más profundo de mi alma salga,
Y este cielo que llora,
Porque mi corazón te anhela,
Siempre estas en lo más profundo de mi corazón.



