No se si en este foro puedo incluir este tipo de relato , si no creeis que sea adecuado decidmelo y lo retirare ... espero que os guste:
Jueves 24 de octubre de 1937
Me encuentro tomando mi habitual desayuno en el café " le poison”. Irónico el nombre ya que su comida es excelente, cuando por el magnifico marco de la puerta de roble, aparece una muchacha de belleza sin igual; de tez blanca y cabellos dorados, se me asemeja a la indescripti
ble Venus; fría y hermosa a pesar de los años. En ese preciso instante mi corazón se detiene para contemplarl
a y se que me he enamorado.
Pasan los minutos y no me decido a presentarme; no se como abordar una conversación con ella. Me tomo un ultimo sobro de mi café y me lanzo a hablar.
Me aproximo a su mesa y haciendo gala de la educación que tanto orgullo me da haber recibido, le digo:
-Bonjour, disculpa pero te he visto sola y me gustaría sentarme a tu lado, ¿puedo?
Como si no estuviese, inclina la cabeza indicándome que me siente.
Tras unos segundos de silencio decido tomar la iniciativa, así que le pregunto:
-¿Cómo te llamas? Yo me llamo Iván
Ante mi pregunta solo recibo una mirada indiferente de unos ojos azules, fríos como el hielo y profundos como el mismísimo océano. Casi al instante se levanta y me deja con un palmo de narices
Al cabo de unos segundos de asombro, me levanto y salgo en pos de ella, y tras muchas vueltas por la ciudad, por fin la encuentro
Y allí esta, impávida e impenetrabl
e al borde de un acantilado. Me mira y veo en su mirada mucha tristeza y melancolía. Y sin mediar palabra, salta al vació; no sin antes dedicarme una mirada de sus preciosos ojos.
Según la policía no había ningún cuerpo que encontrar, ya que mi descripción de la joven era exacta a la de una muchacha que se suicido hace 40 años en ese mismo acantilado tras haber sufrido un desengaño amoroso.
Aun conservo el recuerdo de sus hermosos ojos y, de vez en cuando, creo ver un destello azul en las noches de luna llena.



