Espero que jamás te hayas derrumbado,
que no te haya vencido tu angustia por saber
lo que ya sabías, más no has querido nunca
comprender.
..
Espero amigo, que la ausencia de nuestro Señor,
no haya convertido tu vida en un infierno
incapaz de aguantar, espero que aún sigas vivo,
que aún sigas vivo, pero vivo de verdad,
que no estés derribado en cualquier lado,
escondido en un rincón oscuro donde nadie
pueda encontrarte, espero que no vivas
como un animal, que no seas una bestia atormentada,
dominada por cualquier circunstanc
ia.
Jamás, amigo mío, cuando estábamos en la casa
donde yo intenté que vieras la luz, jamás debiste tirar
el crucifijo que bendecía la cama de mamá y papá
a la hoguera, cual si una mera bruja fuera,
aún recuerdo aquella noche: habías enloquecido,
de tu boca tan hermosa surgían los anatemas
más tremendos que jamás he oido: a patadas
enviaste al Señor a que se quemara, oh, por Dios!
Espero que El te lo haya perdonado,
y tu fuga, y ausencia de Fe, y tu cuestionar
todo lo Amado... jamás debiste decirme
cuanto me dijiste aquella noche de fieros acantilados,
confesarme todo lo que me confesaste,
no te perdono porqué mi corazón has volcado,
pero rezo para que el buen Dios atienda
todos tus desvaríos y a su senda regreses,
pronto, muy pronto, hermano amigo mío...
No te pierdas en tus miserias!



