Sueños de mi infancia
Dulces sueños que recuerdo
me mecieron de pequeño,
fueron sueños en la infancia,
sueños de campo labriego.
Un rayo de sol alumbra,
el mecer en el silencio,
y una madre que vigila,
vigila mi dulce sueño,
vigila mi despertar
con cariño y con desvelo,
y al repique de campanas
se va despertando el pueblo,
se oye el cantar de gorriones
camino del arroyuelo,
los chopos se valancean
con fuerte brisa del cierzo.
En el campo un labrador
la mies está recogiendo,
y en su casa ya le esperan
la mujer con sus chicuelos.
La tarde ya esta en declive,
el sol se está ya poniendo,
y entre las luces y sombras
mil recuerdos voy teniendo.
Llegó la noche callada,
llegó de nuevo el silencio,
y en la quietud del espacio
otra vez volvía el sueño.
Este fue el más grande
de todos los que recuerdo,
en él estaba mi madre,
y quise que fuese eterno.
Soledad
Solo en mi soledad
busqué triste tu mirada
pero estaba muy alejada
y no la pude encontrar.
Hablo a la ola y al viento,
la ola no me responde,
el viento broma y se esconde,
hirviendo mi sentimiento
.
La noche al sueño se entrega
en el umbral del silencio
sentía olor a incienso
donde el corazón se anega.
A lo lejos luna llena
me envía su resplandor
con una acto bienhechor
para mitigar mi pena.
El camino ya se apaga
con la mirada perdida
perdón al cielo pedía
y de todos me acordaba.
Un fuerte abrazo les daba,
adiós a todos decía,
de todos me despedía
no era verdad pues soñaba
solo conmigo estaba
y en mi soledad seguía.
Muchas gracias Felix!



