NAVIDAD DE MI PUEBLO.
(AFANES DE ADULTOS)
Tiempos de paz en una tarde decembrina,
se alegra la campiña esperando navidad,
concurrida la tienda bien musical la cantina,
todos a su manera en una fiesta de verdad.
Y languidece la tarde consumida en dorado Ocaso,
el sol opacado en moratoria caída se niega ocultar,
apacible la noche con lento pero inexorable paso,
sus diamantes sobre abrumado cielo hace iluminar.
Bulliciosa algarabía y humeantes explosiones,
se escuchan pautadas en la humilde ranchería,
aromas de tamales cocinados en áureos fogones,
son presagio de delicias en esta noche de alegría.
En el deseo de compartir la pobreza con el Patrón,
fue convidada la Casa Grande con suculentos tamales,
humildes delicias yacen abandonadas en oscuro rincón,
destinada a comida de sirvientes trabajando las Navidades.
Mientras en la opulenta mesa de la casa Patronal,
se ha servido presto el pavo, jamones y caviar,
cerradas sus puertas al autóctono tamal,
por ser comida de pobres ordinaria y vulgar.
Titilan las luces navideñas sobre finos murales,
yacen envueltos bajo gigante árbol costosos regalos,
selectos vinos en el brindis por la paz entre iguales,
derroche y deleite del trabajo de obreros explotados.
Celebran también su pobreza en humildes jacales,
los marginados por la insolente opulencia de pocos,
no hubo estreno ni juguetes como en otras navidades,
pero su mesa bendecida al amparo de celestiales focos.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, noviembre 11 del 2009.



