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Onnold N´Galden
Visitante
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« : 23 de Mayo de 2010, 08:38:55 » |
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San JoséSan José, peinando a la virgen María, con un peine de madera que él mismo talló, después de aprender cómo se hacen los niños, en Primavera. Los niños vienen de Belén, y no de París.
Jesús se mira al espejo, y se queda perplejo, por lo guapo que está, después de mirar de reojo, esas texturas que le trajo el rey Melchor, desde Persia. Gaspar venía de Arabia, y Baltasar era indio, hindú. Eso, según un evangelio apócrifo... Es decir, que no forma parte del Canon católico actual.
San José, carpintero, en su taller, tomando medidas al marco de una ventana. Limando asperezas, con un papel de lija, pretérito: Anterior. Mucho cuidado, con esa piedra pómez. Llena de pequeños agujeritos. Sublimando, a base barniz. Almizcle. Cera de vela o miel. Cola o pegamento. ¡Hay que pintar, para que no hiera su superficie!
María mira la luz de los luceros, que por eso se llaman así. Son las estrellas, y piensa que ninguna se está moviendo. ¿Cómo vinieron acá esos reyes magos, de Oriente? Se agarra un berrinche, pero suspira, alerta. Ha escuchado un trino de un pájaro. Le dice: "Reza, en penitencia, un San Sansón."
San Sansón... Fortachón ecuménico, al que Dalila le dejó sin flequillo ni melena. Ecuménico... Pío. Seguidor y fiel del ritmo auténtico y cascabelero de la Navidad. Creyente, que no cretino. Inspirado asesino, que hubo de golpear a cientos de Filisteos. Cientos, y ellos estaban presumiendo de gigantismo. San Sansón les dio una paliza.
La mula se pone a comer, en el pajar, mientras el buey camina, en silencio, sopesando la ley de la Gravedad. Si se come otra manzana, no podrá cenar, esta noche, a la luz de las velas. Tendrá que conformarse con soplar y soplar. Para por si viene un lobo. Los pastores, afuera, están ensayando canciones. A coro.   
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