Enfrascado en buscar un amor, me metí en Internet y conocí mucha gente, pero ninguna me intereso, hasta que un día una mujer bella llego y de amor mi alma se lleno; le pedí que la cámara web pusiera, me respondió esta mala y me pidió mi numero telefónico, me llamo que emoción!! al oír su voz, era la voz de una reina que en este plebeyo se fijo. Así pasaron los días, ella me cambiaba las fotos y yo lleno de alegría, me llamaba por teléfono yo también la llamaba, vivía lejos pero eso no importaba el amor no tiene distancias ni tiempo, y yo estaba enamorado. El romance siguió por un tiempo avanzado hasta llegar el momento de darle fecha a nuestro encuentro, era para un cinco de julio, el lugar un centro comercial muy famoso de donde ella vivía, yo no lo conocía pero tenia medios de cómo llegar, me instale en un hotel después de diez horas de carretera y emocionado la llame, le dije “ya llegue estoy en un hotel”, me pidió la dirección y me dijo “espera ahí mi amor, que ya voy”, yo emocionado me bañe me afeite me puse mi mejor perfume me vestí de gala, para esperar a mi amor seguro esa noche iba a ser de fiesta romance lujuria y amor, me apreste llame pedí una botella de champaña francesa y la subieron a la habitación, me costo carísima pero no importa, era para brindar al amor. Temblaba todo, ya no sabia que hacer, me mire en el espejo como veinte veces, miraba el reloj cada cinco segundos, se acortaba el tiempo estaba por llegar, la llame me dijo “voy en camino” me dio ganas hasta de ir al baño!, al fin toco a la puerta, las manos me temblaban no hallaba que hacer, al fin abrí y tremenda sorpresa me lleve!, tenia setenta y cinco años esa mujer, y yo apenas treinta años, la foto que me enseñaba era de cuando tenia veinte y cinco, la desgraciada mujer mi vida arruino, y mi bolsillo vacío, ya no me meto mas en Internet pues hasta una vez con un gay!! me tope haciéndose pasar por mujer.



