Yo sé que estoy en un manicomio, pero a decir verdad, yo no estoy loco lo hicieron por vengarse de mí. Les voy a narrar mi historia.
Era yo un hombre que tenía mucho dinero, reconozco que era ¡algo tacaño! Si no ¿Cómo pude haber acumulado tanto dinero? Era algo ermitaño, no vestía a la moda, no iba al cine, no tenía amigos, vivía sólo en una mansión a las afueras de Paris.
Fui dueño de un banco, de varios centros comerciales y hasta un burdel que tenia a escondidas, y entre otras ventajas de tenerlo, estaba el hecho de que me enviaban mujeres que no me cobraban pues yo era el dueño.
Tenía varios hermanos y hermanas, mucha familia que sólo se me acercaba a pedir dinero, por eso cuando los veía venir soltaba lo perros y me escondía donde yo pudiera verlos y ellos a mí no. Me daba mucha risa jugar a las escondidas con esos muertos de hambre, jejejeejjej
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Mi drama empezó un día en que me enfermé, recuerdo que tenía mucha fiebre, no llamé al médico, pues siempre he pensado que son unos usureros, así que yo mismo me traté con hierbas; pero la fiebre no bajaba, y cada día empeoraba mi salud, ya casi no veía, ni podía levantarme de la cama. Fue cuando decidí llamar al médico no sin antes ponernos de acuerdo de cuánto me iba a cobrar por la consulta.
A pesar de mi estado de salud tuvimos un gran pleito por los honorarios. Tanto fue el disgusto que me dijo al final, que me vería sin cobrarme nada así llego a la casa y me encontró hirviendo de la fiebre, me indicó que debía hacerme unos exámenes.
Los resultados fueron terribles para mí, estaba desnutrido pues comía muy mal, era lógico pues no podía estar gastando dinero en comida eso para mí era un derroche. Pero el condenado miserable médico, me cobró los exámenes y las medicinas quien sabe cuánto me robo el muy desgraciado
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Al ver mi estado, llamó a mi hermana para que me acompañara y se encargara de mí, ella dormía en mi mismo dormitorio, pues la tenía vigilada, por si se le ocurría robarme algo, no creía en nadie, todos lo que querían era apoderarse de mi dinero y a mí me había costado mucho tener lo que tenía y no se lo iba a dar a nadie, ni que fuera loco.
Recuerdo que una noche mi hermana se levantó de su cama, yo no dormía vigilándola, salió del dormitorio, y yo así como estaba me paré y la seguí muy callado casi sin pisar el piso de madera para que no rechinara, lo hice a la perfección pues no se dio cuenta, ella entró al baño y yo me había escondido detrás de una cortina para poder vigilarla. De pronto oí como bajó le dio al bajante del escusado, y cuando abrió la puerta del baño me fui a mi dormitorio con un ojo bien abierto y al entrar no llevaba nada en las manos, eso era bueno.
Parte 2 La miserable cocinaba todos los días, me llevaba comida a mi habitación y ella comía como una reina, claro no era su dinero. Eso me revolvía la sangre, con qué derecho botaba el dinero tan estúpidamente. Además de eso, compraba medicinas y le pagaba al médico cada consulta. Yo llevaba la cuenta en una libreta que tenía escondida de cuanto gastaba, pues se lo iba a cobrar todo cuando estuviera bien. Pero no mejoraba, más bien cada día me ponía peor, ahí fue cuando me di cuenta que me querían matar ella y el médico, si se habían puesto de acuerdo en matarme pero yo no era ningún tonto ya había descubierto su plan macabro.
Tomé cartas en el asunto e hice un plan para acabar con los dos de una sola vez, agarré un revolver que tenía escondido durante muchos años para evitar que se lo robaran, lo escondí debajo de mi colchón para matarlos ese un plan perfecto. Que había maquinado por varios días, conocía todos los movimientos de ellos sin que se dieran cuenta, y jamás se imaginó lo que le iba a hacer pues la trataba como que si nada pasara, todo lucía normal, eso se imaginaban ellos, ya había descubierto su plan lo único que me causaba risa, era que ellos no sabían el mío jejejejejej
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Durante algunas semanas, tomé notas de cada movimiento, de cada palabra, de cada gesto, de cada mirada que se daban y veía la maldad en sus ojos, la ambición hacía brillar sus ojos, era de terror pensar todo lo que querían hacer conmigo, afortunadam
ente, yo estaba prevenido y no les daba chance a nada siempre estaba o escondido o lejos de ellos, sólo escuchándolos hablar disimuladam
ente de mi estado de salud seguro sabían que los escuchaba y fingían, si era eso.
Un día estaban los dos en mi dormitorio y se veían con complicidad ahí decido acabar con todo matarlos de una vez por todas, agarré el revólver, me levanté de golpe y les grite asesinos los voy a matar no crean que no sé que me quieren quitar la vida para robarme todo lo que tengo; pero los descubrí y los apuntaba, les hubieran visto la cara de terror al verse descubierto
s ninguno hablaba jejejej, la venganza es dulce los mande a arrodillars
e y les dije que lo sabía todo, pero yo era más astuto que ellos. Sus caras palideciero
n al verse descubierto
s, les enseñé la libreta donde decía todo lo que la bandida esa había gastado junto a su cómplice el doctor.
Le apunté primero a ella en la cabeza, me dijo que no la matara, que era mentira, que ella no pensaba matarme, me quería engañar pero soy muy listo y no le creí. El doctor igual, decía lo mismo estaban de acuerdo los dos ya lo tenían planeado cuando me decidí, apreté el gatillo y estaba trabado oxidado por el tiempo guardado y por la humedad. Entonces, al ver que el arma no respondía, se abalanzaron sobre mí, luché pero estaba débil, mis fuerzas me fallaban, fue así como me sometieron y ahora estoy aquí es este manicomio esperando escaparme para ir a buscarlos y matarlos. jejejejej. Fín.



