|
Onnold N´Galden
Visitante
|
 |
« Respuesta #2 : 07 de Junio de 2010, 02:02:34 » |
|
Gracias a vos, por enmendar, si cabe, mi falta de diálogo.
Ellos
Hay días en que es mejor descubrir lo que da sueño. Para volver a soñar. La vida está muy bien, sencillamen te. Pero se puede pasar de lista, de áspera o de dulce. La justicia también se puede juzgar.
Hay temas que causan un revuelo. Otros temas, producen sentimiento de culpa... Hilar fino, conociendo el medio ambiente, y estudiando catecismos diversos... Es difícil. El remedio, contra la enfermedad de aburrirse, soberanamen te, es aguantar el miedo.
Hay algunas películas de terror, y otras son en blanco y negro. También, los refranes populares. Las citas guardadas, de los que lucían como genios. La diversión prosigue, aunque hagan falta muchas fuerzas, para no echar a correr. En estampida, como si dijéramos. ¿Hasta qué punto está tu pulso bajo control?
Ellos, hablando religiosame nte, pues el Nosotros significa Amor... Dios-con-Nosotros es Emmanuel. Eso, en lenguaje arameo o hebreo. Israelí. El Evangelio, pues, la elevación. La ascensión mental, hacia un paroxismo científico. Excelente. Tremendo.
Ayudar a los demás: El altruísmo, trae consigo más y más inteligenci a. Podrás entender por qué llora un pariente. Antes, quizá te causaba extrañeza, su dolor. Penitente.. . Purgatorio. ¿Y vivir bien? ¿Para cuándo? Tal vez, mañana ayunará Godoy. Pasarlo bien, y ser felices, cuanta más gente, mejor. Si no... ¿Te vas a zampar diez platos de garbanzos, tú solito?
La soledad, pues, a veces sí está bien. Otras veces, uno puede engordar. Si te ayudas a ti mismo, y te sobra fuerza, ¡Ayuda a los demás! Sirve. Bueno, tal ejercicio se denomina Santidad. La contemplación es el paso previo. Contemplar la luz del Señor. Su Corazón. Su Pecho.
Dios-con-Ellos es una manera de llamar a un Emmanuel que no sé cómo se denomina, en hebreo. Ya no es tanto amor. Ahora es más bien... Hilar fino. Resistir el miedo. Pero el aburrimient o se fue, sin decir adiós. No hay aburrimient o. Sólo hay diversión. Los pervertidos, acaban presos de su propia vergüenza.
|