|
Onnold N´Galden
Visitante
|
 |
« Respuesta #1 : 19 de Junio de 2010, 01:22:07 » |
|
Ser o no ser (Súpercalifrágilísticoespialidoso), ésa es la cuestión. Pronunciar bien las palabras es parecido a bendecir. Pero, para idiomas dulces, el inglés. Como apoyo. El español resuena y vibra como las guitarras clásicas. El inglés, suena a armónica y a arpa. Para conocer una orquesta, no hay nada mejor que saber nadar en el ancho mar, y ver toda el agua que media entre el cuerpo y el fondo marino. Puede haber cien metros... De profundidad, transparent e. Verdosa, azulada.
Beber agua de mar es tener una idea de qué es la vida. Son lágrimas, sí, pero también puños. Recibir las olas, con la barriga. Qué ímpetu. Qué peso. Y no han hecho sino desplazarse mansamente, ¿Qué harán, durante una tormenta?
Hay una receta para hervir papas, que es la de las papas arrugás. Procede de las islas Canarias, y consiste en cocerlas, a fuego lento, y durante dos horas, en agua del mar. Se arruga su cáscara, y disminuye su tamaño. En los Trópicos, la comida suele ser picante, algunas veces, porque el calor, dentro de la boca y del estómago, hace sudar a la piel exterior, refrigerand o, entonces, esas gotas de sudor, la cabeza y los hombros, y las piernas, etc.
En la India, la comida es muy picante. Sin embargo, en China, que linda, más al Norte que la India, con el Nepal, a su Sur, la comida es agridulce. Las recetas de cocina sirven para medir la propia potencia humana. Cómo comes es cómo de listo eres. Yo no sé fabricar una tortilla española, de papas y cebollas. Pero sí sé hacer tostadas de aceite de oliva.
Y bueno... No lloro, por eso.
|