El hombre estaba acostumbrad
o a ir en su Audi al trabajo. En invierno le gustaba entrar en su coche y notar el calor que se habia acumulado en el auto, desde que, hacia las seis de la tarde, habia aparcado en la plaza reserbada especialmen
te para él.
El hombre tenia cara de incomodo, y se aferaba a la cartera como si se la fueran a quitar.
Él, estaba sentado con las piernas cruzadas, y intentaba mantenerse separado de la señora que se sentaba a su lado.
Miraba constanteme
te a la pantalla, como para decise a si mismo que cada vez quedaba mas poco para salir de alli, y respiraba fatigado, nervioso.
Entonzes la señora, se lebanto y bajo del metro.
El hombre se relajo unos instantes, hasta que yo me sente a su lado.
Me dolia la cabeza y el cuello me rascaba, y entonces, me tape la boca y tosi.
El hombre, totalmente horrorizado se lebanto y me dijo:
-Que haces?! Me vas a pasar el virus es que tengas! Que asco, dios mio. No te das cuenta de que puedo enfermar? Tú, como eres como eres no tendras responsabil
idades, pero si yo me pusiera malo y no pudiera ir al trabajo, no podriamos hacer las gestiones.
Una joben se nos acerco, llebaba el pelo a rastas y la cara llena de pirsings. Le miro a los ojos.
-No quiero que crea que le estoy faltando al respeto, pero es usted un gilipollas con todas las letras.
-Claro, como tu no llevas una empresa! Tengo una hija, y como salga como tu me muero.
El hombre no dava mas de si, no creia lo que veia.
-Le puedo decir lo que es usted. Padre casado, dirige una empresa superaburri
da, de ladrillos o cemento o algo asi, esta empezando a creer que su vida es un desastre. Se le ha estropeado el BMV y tiene que venir en metro, pero no soporta que se le acerce nadie del vagon por que se cree que somos inferiores por que no tenemos un duplex ni un cochazo, y por eso nos insulta. Y ahora esta alucinando porque he acertado en todo, no es asi?
El hombre la miro, y le dijo:
-Te has equibocado en dos cosas. Estoy diborciado, y no tengo un BMV, sino un Audi.
Entonzes, despues de todo nos pusimos a reir.
-Venga, os invito a un café, igualmente llego tarde- miro la pantalla y dijo- OH! Y me he pasado de mi parada!
Y sin dejar de reir, pulsamos el boton de la puerta, que se abrio, y nos bajamos.
Y subiendo por las escaleras mecanicas me pregunte si esos dos desconocido
s formarian parte de mi vida...



