ROSAS Y MARIPOSAS
Me quedo extasiado mirando el rosal mientras busco la rosa más bella para ofrecértela.
Siento el aire fresco de la mañana en mi piel y todo me trae el recuerdo de tu sonrisa, de tus ojos negros, de tus besos ardientes, de los momentos felices que pasamos juntos...
Mi mente se pierde en un laberinto de recuerdos y al ir a tomar la flor escogida, aparecen tres mariposas de ensueño, de colores muy vivos que revolotean en el rosal cortando los destellos de luz y me hacen parpadear. De repente me doy cuenta que algo extraño ocurre, que hay una magia de comunicación entre nosotros y aprovecho para preguntarle a una de ellas: Dime mariposa de ensueño, tú que tienes los colores más brillantes ¿Cómo es posible que ella me haya olvidado tan rápido? ¿Cómo me puede mirar tan fríamente cuando nuestros ojos destellaban fuego cuando nos mirábamos?,
La mariposa se posó en mi mano y como respuesta me preguntó: “¿Estás seguro que alguna vez te amó?”
La segunda mariposa, la de las alas de seda se acercó y no pude más y le dije como en susurro.... ¡Pero si yo la amaba con locura, si todavía la amo a pesar de su indiferenci
a y a pesar de mis dudas! ¿Qué hará ella para no recordar tantos momentos felices? Tantas calles que son testigo de nuestros besos... ¿Hay alguien que la ha hecho olvidar? Dímelo por Dios, que la duda me mata.
Se acercó a mi oído y me dijo: “bien sabes, bien sabes....”
A la tercera mariposa, la que más revoloteaba, la que vino a beber mis lágrimas, a esa no le pregunté nada, porque ya no tenía voz
Rente



