Que junto a mí, sino poemas.
Quien acompaña el alma sino tu sombra
negra, amplia, llameante y divina.
Sola.
Ciega. Espacio vacio del universo.
No es recuerdo. Es temblor vivo,
como el crujir de las tormentas
en la montaña, en la selva de mi soledad.
Tu sombra es nectar, energía de mis músculos,
luz en tiniebla.
Sola.
Ciega. Espacio vacío del universo.
No es recuerdo. Es tranquilida
d, suave sueño,
como frescor de primavera
en la alameda, en zanjas de mis penas.
Tu sombra, alimento prodigio de pascua,
sol, campos, depredador, armonía.
Tu sombra, fresca brisa de verano,
calor de invierno, respiro en agonía.
Tu sombra, brújula en desierto y selva,
murmullo de alivio en zozobra.
Tu sombra,
mejor aún,
“mi sombra”.
No, “tu mia sombra”.
Tu mia sombra, fresca brisa de verano,
calor de invierno, respiro en agonía.
Tu mia sombra,
mejor aun,
“tu mia sombra más mia”.
No, “mi tu mia sombra”
Mi tu mia sombra, alimento prodigio de pascua,
sol, campos, depredador, armonía.
Sin mi tu mia sombra, mi alma sería
soledad,
ceguera, espacio vacío del universo.
Lamento, horror y muerte.



