Cuando la ciudad se calla, los pájaros y arboles duermen, los prados y parques se allantan, cuando los niños descansan, mi alma vacia toca la ventana.
Sin querer sentir la frialdad de la noche, mi refugio es tu mirada. Esa mirada perdida que hiere y perturba mi calma.
Esas palabras hirientes que no quiero recordar porque humedecen mis lágrimas.
Estos mis ojos llorosos que no descansan. Este vacio enorme que hace que olvide la calma. Ahora miro a traves de la ventana....
... Buscando no se qué.
Ese vacio de la ciudad contamina todo mi Ser, porque mi ser eres Tú y sin Tí esta noche vacía se me hará muy larga.
Fdo. Vuestra Amiga Mar.




