LA TUVE PLENA.
Siempre la amé y la tuve plena,
entre idílica noche y alba serena
Su cuerpo sediento estremecía,
mientras su alma mía se hacía.
Se deslizaron instantes supremos,
cómo deslizan sudores de pieles,
degusté de sus colmenas las mieles,
que despertaron deseos sublimes.
Se abandonó amante a mis brazos
y ahora no abandono su recuerdo,
aún siento el palpitar de su regazo
y su tibia caricia cómo sol de Ocaso.
En cuerpo, alma y lascivia fue mía,
la viví sin reservas y hasta hoy día..
Llevo su huella indeleble en mi vida.
La amé y la sufrí, pero la tenía;
Tantas veces fue mía y Yo era de Ella.
Quizá ahora al pensarla ya sea de otro..
Pero en mi estancia hoy sola y vacía....
Tanta falta me hace el fulgor de su rostro
y el calor de su cuerpo en mi sábana fría.
Y la tuve plena y plena se marchó,
talvez se perdió del deseo el encanto.
Me quedan sus aromas íntimos que dejó
y ella en su piel.. La huella de mis labios
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Agosto 15 del 2011.



