ENGAÑO
Te entregaste con el alma plena,
a la gratitud de idílico instante,
sintió tu carne caricia suprema,
de lasciva mano; No de Amante.
Viviste delicias de pasión profana,
que estremeció tu cuerpo sin querer;
No era casto lecho si no vulgar cama,
que ultraja no por amar.. Si por placer.
Sentiste tardía esa vulgar lascivia,
que mancilla sentimiento
s puros.
Fuiste erótico placer de un día...
Sorprendida por falsos perjuros.
Eres esa Mujer bella y perfecta,
en que se devela Venus desnuda.
Eres al deseo imagen predilecta,
para contemplars
e con ternura.
Haces presencia en cada emoción
y en el pensamiento que te vive;
Agitas el palpitar de este corazón,
cautivo de tu mirada tan sublime.
Impregnas apetecida fragancia,
a mi cuerpo que tu piel desea,
enciendes esa abrasadora ansia,
que no sacia y tanto desespera.
Ven a mí y sabrás de amor puro
y de caricia que casta se prodiga.
Ven mi Niña, convencida y sin apuro,
que para amarte.... Tengo una vida.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Agosto 15, del 2011.



