Hoy te he visto. Sin duda eras tu ¡la mujer de mis sueños! Ha sido solo un instante pero ha bastado. Ha bastado para ver que eres radiante como la primera mañana de primavera de transparent
e cielo donde nacen los primeros brotes y mueren las ultimas nieves, ha bastado para ver que eres dulce como el nectar que deleita a las mas coloridas mariposas, ha bastado para ver que eres sensual como un suave y calido susurro en tu cuello. Si, eras tu.
Pero he tenido que dejar de mirar. No he podido ver esos labios que enloquecen mi ser, no he podido ver esos ojos, esos enormes ojos por los que sin dudarlo ni un momento daria mi vida por un solo despertar junto a ellos, riendose y mirandome, no he podido ver esos dorados brazos que me arrancarian el alma con solo rodearme el tiempo que tarda un corazon en latir. No he podido mirar, si lo hubiera hecho al final acabaria ahi, parado, soñando, muriendo…



