Dime tú para que te he amado yo,
yo no lo sé,
tú eres la ruina de mi esperanza,
el desvinculo oscuro
que desató y rompió mis sueños,
el vino que enluta mi razón,
el hacha que cortó mis visiones poéticas.
Atravesé ríos y montañas
para mandarte un mensaje de amor,
te mandé tantos
que resumí mi ser entero en el papel
y no recibí apenas respuesta.
Canté como un pájaro
que canta encerrado en su jaula
en un día de lluvia y nubes negras
con la única compañía
del motor del aire acondiciona
do.
Me forcé a ser otro para ti,
cambié mi letra copiando la tuya,
leí los libros que a ti te gustaban
y vi las películas de las que tú me hablabas
para comprender tu manera de ver
y tratar de tener tus mismo pensamiento
s.
Te quise tanto que me cansé
de amar sin nunca haber amado.
Marqué tantas veces tu número de teléfono
recibiendo tantos minutos de silencio
que hoy no tengo ganas de llamar a nadie,
ni siento mi corazón
y cuando lo siento lo vacío
con escapatoria
s y alaridos
de piedra en la pared cerebral.
Así que dime tú para que he amado yo,
ponme cara de tumba,
ríete de mí y dime que me quieres
de un azul que no tengo,
de un fracaso más alto
o de un amor de asesino
que violé tus noches de placer,
porque yo no sé porque te amé.
Mi juego se ha acabado
y algo ha caído en el fondo de mi vacío.



