BAJO UN PUENTE DEL SENA
Amor mío, aquí en el Astrágalo tus ojos
me han contaminado con viejos sueños de muerte.
En las aguas nocturnas del Sena de París
Me hundí en las profundidad
es de tu mar de amor.
Luctuosas apariciones atravesaron mi melancolía,
Un cementerio entero sucedió en mi cabeza rodada
Y la más pura desesperación me estalló.
Coger tu mano fría y blanca y sentir como me congelaba,
Tragar el veneno del alma y escupir adiós.
Era ese el secreto de la sed del corazón.
Una risa cruel como la del vino del suicidio
Me ascendió desde mi cenagal hasta tu tumba,
cogí mi guía rota y sin ver nada sino noche,
marché decidido al plano fijo de la tragedia.
Fui un estallido y atravesé la pantalla.



