Son muchos los campos de la vida
pero ninguno como el tuyo
está abonado al placer.
Tú eres hermosura que canta a la vida
con la grandeza líquida de tus ojos
y la alegría de tu sonrisa cantarina.
Es verte e imaginar cielos
que rojos se abren como jardines
rebosando la fruta del éxtasis.
Es sentir tu voz de poemas
e ilustrar el mundo con colores
que exceden la visión de mis ojos.
Es olerte y perderse en el bosque
de las fragancias de las musas
que no incitan al salto.
Salté te vi y te abracé
sintiendo como tu aire me alumbraba
a un nuevo nacimiento más hermoso
donde son tuyos los campos de la vida
y todo emborracha con el placer
de la catarsis final de la liberación
entre la desmesura de tus curvas,
apresando mi visión con poderosos encantos
que crea sin compasión mi mente insomne.



