Estan sudando los cristales de mi cuarto,
un cielo negro y un reloj de luz.
Mas por dentro tiemblan de frio
y mi pecho ardiendo rebota despierto.
Me falta hueco en la cama para medio latido entero
Un gran concierto de percusion,
torpedos, cañones de sangre azul.
Hay un sprint, cien planetas pequeños
entre mi cabeza y la cueva de tus labios
Te has perdido en algun espejo,
en alguna gota de lluvia, y te has roto.
Alguna colilla del suelo te ha robado lo que yo quiero.
Aqui te dejo 48 dedos
clavados en tu espalda,
tintachina que se acabara borrando.



