Hoy quiero escribir de otras cosas un poema romántico tal vez
que remonte a los años en donde empezó todo, cuando te conocí.
Hola, soy yo, una persona nueva para ti, como estas, hoy encontré que las rosas habían florecido, mire el cielo y estaba más brillante que antes, llego aquí y veo a todos con cara de asombro, una alumna nueva, un ángel nuevo, pensé en muchas cosas y de por qué todo se veía bien, y estaba claro, avías llegado tu, mis ojos no se podían cerrar si estabas frente a mí, mi vos tartamudeab
a al decirte solamente ola, y creo que te conozco desde mucho antes, te pregunto tu nombre y escucho la más bella vos que había escuchado, y me dijiste Paula me llamo Paula, me quedo mudo ante ti y te veo gigante y muy lejos de mí, llego a mi hogar y no dejo de pensar en ti, en todo lo que miro estás tú y tu nombre me da vueltas en la cabeza, tu vos me resuena una y otra vez en mis oídos y tu cara, ooo tu cara, no la logro borrar de mi mente, pasan los días y sigo mirándote, te escribo cartas y poemas que demuestran lo que siento por ti, te miro desde lejos, desde mi banco, y tu estas más adelante, lees mis cartas, te das vuelta para mirarme y mi corazón se acelera, transpiro como loco y no logro sostener mi mirada. Se me ocurren muchas palabras y versos, y uno en especial lo escribo en un poema, “el verdadero amor es aquel que con la mirada te dice que te ama”. Y desde entonces no dejo de mirarte.
Ismael Alejandro Torres Aránguiz.
El Poeta Maldito.



