Pócima de Amor
Una buena pócima de amor debe encerrar:
cuatro letras sangrantes y en su punto,
tres gotitas de magia en un vuelo nocturnal,
doce besos de miel endulzada en tu boca,
una pizca de sal envuelta en primaveras,
añadir fragancia de rosas y jazmines
y el aroma de tu piel.
Agita con ternura añadiendo:
polvo de estrellas del cielo,
el vuelo de una mariposa, por las cuatro dimensiones,
y un guiño de pasión, casi dormido, y vestido de fiesta,
en el ritual ardiente del deseo;
un par de lágrimas empapadas en nostalgias,
Ungüento de jazmines y amapolas,
tres ramitos de antojos, con olor a canela,
y el hechizo perpetuo de la luna de octubre.
Aderezar con eclipses de Venus y Saturno.
De trasfondo escenarios de magia:
un canario canturreand
o varias coplas hirientes,
los pistilos fecundos de una loba en celo,
y los versos sagrados de Neruda y Vallejo.
Mezclar todo y calentar en baño de maría
y servir en un lecho de pétalos dorados.
(Marden Nóchez)



