Por tus ojos tan graves del color de la hierba, por tus cabellos sedosos y tus hombros desnudos, por tus labios suaves y un poco temblorosos, te amo más que a nadie en este mundo. Aunque no te lo he dicho tú acaso lo sabes, por eso todas las mañanas me sales al encuentro a través de la niebla.
Y una de aquellas mañanas te dije que algún día escribiría en mi casa solitario esta carta triste y bella como el recuerdo y tú me interrumpis
te besándome los labios.
Pienso quizás amargamente que la vida fue pródiga en caricias para nosotros, demasiado pródiga: que nos dio tanto azul, tanta dulzura, que ya nada tenemos que esperar de la vida.
Hoy
perdido. ...........
...........
...........
...........
...........
...........
...........
..........L
A VIDA CONTINUA...
...........
........
Te he besado a la luz del amor, mientras componía un nuevo poema para ti. Estoy seguro de que eres la mujer soñada y lo mejor será descubrirlo en tus mensajes, hasta el día de nuestro encuentro. Besándote he perdido el mundo de vista, y los ruidos de los bombardeos y su bárbara batalla. He sentido que la vida entera me abrazaba, al abrazarte y besarte.
La luz del amor
Abril vuelca su cáliz de verdores
y el mundo se deslumbra igual que en el principio.
Cuando dormía -bello- se despierta.
Cuanto -oscuro- sufría se adormece.
¿Quién turbará con pálido gemido
la beatitud terrestre que me envuelve?
¿Quién verterá el zumo de sus hieles
en el néctar que endulza primavera en mi alma?
Oh negro muro, árboles espesos,
cielo y dicha, silencio de los valles,
abril, mirto gentil, corona y fresca
de hojas verdes y sombra.
El olvido y el goce, dialogando,
esparcen un murmullo que es la rosa,
y la luz del amor ilumina mi alma
en la conciliación dichosa de esta hora.
Quiero sentir la eterna primavera en ese beso que nos dimos.



