Sigo escribiéndote poemas;
desde el día en que hice daño a mi verso,
sigo escribiéndote poemas.
Y a pesar de mi error,
sigo escribiéndote poemas;
a pesar de ser el mayor estúpido de la historia.
No ansío un perdón,
sí anhelo tus labios por encima del cielo;
y seguir escribiéndote poemas...
...seguir escribiéndote poemas
hasta que mi voz se borre,
hasta que solo quede de mí tu recuerdo.
Hasta que el mundo se pare
en un segundo; en el segundo
en el que termino de escribirte otro poema.
Y te escribo sin razón, solo con un corazón
de terciopelo; borracho pero contento
de seguir escribiéndote poemas.
Sigo escribiéndote poemas,
aunque tú ya no los leas,
aunque tú ya no los sientas.
Sigo escribiéndote poemas,
para aliviar a mi corazón y mi alma,
para olvidar los problemas.
Sigo escribiéndote poemas,
a tu piel de algodón y
a tus ojos de color arena.
Sigo escribiéndote poemas,
versos, palabras llenas de amor
que no suplen mis carencias.
Sigo escribiéndote poemas,
me evado de lo humano,
me escondo en tu mirada bella.
Sigo escribiéndote poemas,
olvidando los caprichos del destino
que me alejan de Atenea.
Y a pesar de ser veneno erático de amor,
lunático del juego que se abraza en otros brazos sin calor...
A pesar de que mi "porvernir" ya no puede "venir por",
el placer de verte sonreír me hace más feliz que cualquier colchón...
A pesar de mi adicción a recibir dolor,
de buscar problemas en cualquier rincón sin luego darle solución...
Sigo escribiéndote poemas...
porque te quiero.
David Lorao Carreño.


